viernes, 9 de septiembre de 2016

El bus.

El bus

Pepe era un joven al que su suerte le dio el físico de cr7 y la cara de un puto Dios griego dorado y diputado de las Cortes de los más guapos del puto planeta, el nombre no ayudaba. Pero todo no podía ser perfecto...

Es enero y el frío hace que el pene de Pepe aún se esconda más y más dentro de su carne replegándose y plegándose sobre si mismo como si una fuerza sobre humana apretase contra el, hacía ya cuatro días sin mantener una cita con su ducha y su musculado cuerpo lleno estrías y pelitos rebeldes en zonas no usuales ya empezaba a pedir ayuda de un profesional, su ex gordura hizo que desarrollara una serie de fobias que su familia sufre día a día, al chaval se la suda.

Tuvo una obscura infancia y adolescencia hasta que se fuera pasando aquella época de fuerte e intenso olor avinagrado que emanaba de su piel, su anti socialización hacia que el pibe Pepe ocupará su tiempo con la única cosa que no huía de su pestilente olor a menstruación en salsa verde y hongos, la comida, y como es lógico su habitación se encontraba en el mismo estado de descomposición que su entonces obeso y feo dueño.

Triunfaba como youtuber haciendo de su virtud, jugar a maincra, su mayor inversión de dinero desde que se dedicaba a vender figuras frikis de coleccionista, tanto triunfó.. que aquí le tenemos, volviendo en pleno enero en el bus a casa después de una carísima operación de grasa y de una operación de belleza, corre cuenta del parthner.

Evaristo cumplía hoy 40 años de servicio y la rubia de la cuarta fila le había echado el ojo, pues el joven.. conductor tampoco estaba mal, las patillas peperas delataban su papeleta electoral pero quienes somos nosotros para juzgarle, Pepe ya se dió cuenta de aquestas dotes de Evaristo al entrar en el bus y provocó en el grandes sentimientos de rebelión roja e izquierdista, pues en sus muchos años de apestoso claustro había sentado sus bases políticas a golpe de tutorial y guías políticas.

Ese día Pepe no era el mismo, ahora se sentía un gran hombre, tenía aún las marcas de la operación y su pellejo colgaba como cuelga tu tía las 250 fotos de cuando se fueron de picnic el finde pasado, pero aún así Pepe se sentía decidido, iba a liarla.

En contra de su voluntad el ex flácido chico se ducho por lo que no podía vengarse de aquel pepero con su arma más letal, pero el cerebro de Pepe funcionaba como funciona un reloj de los chinos arreglado por tu cuñado el cual alegaba que a la Junta de culata le faltaba un apaño.

Bajó de su asiento y el pellejillo casi se asomaba por debajo del Polo de los chinos que compro para la ocasión, a su vez se bajaba los pantalones mientras se aproximada a Evaristo ajeno a todo, la tortura que suponía ver a ese tipo caminando hacia el conductor hacía que la mayoría de los pasajeros se tapasen las cuencas oculares, pero Pepe no temía nada, dejaba asomar su blanquecino pene que por su corta longitud ni si quiera marcaba un baile al paso, sino que se mantenía firme, en efecto, Pepe iba a restregarle el pene por la cara al joven y pepero conductor, a apenas y dos centímetros de su oreja Pepe podía oír la respiración conectada de Evaristo con su bus y sus pensamientos que triscarse a aquella rubia, de modo que empezó a mover su cadera haciendo rozar su minúsculo pene sudoroso contra el cachete de Evaristo que de repente siente que su dignidad se diluye, queda tan en shock que no es capaz de articular un solo movimiento, pero peor Pepe que ya metido en faena interpretó el shock de Evaristo como acepto de buen agrado a la asquerosa situación y aumentó la frecuencia del meneo aquel, todo se descontrolaba, su pene ya no era tan pequeño, Evaristo perdía el control de aquel bus que circulaba a cien kilómetros por hora, a mayor velocidad mayor tamaño adquirida la herramienta de Pepe, que sentía que su verdadera sexualidad describía a si misma por fin, el joven recién salido del armario no se quería andar con chiquitas, iba a saco y aprovechó la oportunidad de introducirle el pene en la boca de Evaristo que intentaba pedir ayuda a fuerte gritos y lo único que recibió fue el pene de un ex gordo en su boca llena de caries empastadas, Pepe que a lo tonto llegó al clímax en la boca de su amado pepero, y el bus que iba directo a una curva que acabaría con la vida de todos, Evaristo por fin despierta y observa como aquella rubia entre llantos y arcadas ya no me miraba igual, ejecuta un feo giro que salva los pasajeros mientras que se da cuenta que su boca rebosa de un líquido algo desconocido... ...

Pepe huye a casa... Sano..y salvo, puto Pepe joder.

Fin.

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